+Profesión: Conocimientos técnicos que al cliente le son ajenos e inciden en lo acertado de su decisión patrimonial. Ética profesional y conducta personal para arribar a situaciones razonables y justas.
+Dedicación habitual: está al corriente del mercado y de las prácticas que resultan realistas y las que son contraproducentes.
+Veracidad de la información.
+Búsqueda de Concordia entre las partes en vez de avasallar a una en pos de la otra.
+Evitar los errores propios de la subjetividad de las partes para que puedan alcanzar sus objetivos (aspiraciones y sueños) o medir lo que les falta en la realidad para alcanzarlos para que puedan evaluar correctamente sus decisiones.
+Paz de no tratar directamente con quien pueda invadir y presionar o engañar.
+Paz de no generar y ejecutar (dinero, tiempo, trabajo) meses y años en un plan de marketing o una búsqueda partiendo sin conocimientos ni experiencia.
+Paz de que ante un error en su gestión, o incluso malicia, es legalmente responsable y alcanzable, porque se somete voluntariamente al Tribunal de Ética al pertenecer al Colegio Profesional correspondiente, y a la ley aplicable.
Quien hace el trabajo y la inversión dineraria de valuar, hacer llegar información pertinente a las personas correctas, poner medios a disposición (conocimientos universitarios, un mundo de cursos, conocimientos prácticos, oficina, rodado, contactos, logística), y acercar a las personas en una estudiada y meditada operación inmobiliaria, tiene derecho a cobrar, es más, usted quiere pagarle. Si el mismo propietario, o un amigo, vecino, estudia o actúa a prueba y error, utilizando sus recursos y tratando de conocer el correcto valor de su inmueble, aprendiendo sobre características constructivas, de edad, estado de conservación, de ver cómo hacer conocer su oferta de venta de su propiedad, tratar con las personas, negociar, conocer aspectos jurídicos, dónde y cómo averiguar sobre las formas de concretar la venta si es que efectivamente con todo su esfuerzo, tiempo y dinero gastados, encuentra al comprador. O la persona que se dispone a comprar, ponerse a buscar en los diarios e internet, y a preguntar a familiares, amistades, desconocidos, tocar timbre por las calles, buscando quién le vendería un inmueble, y aprendiendo para entender si un valor está acertado o si está pagando de más, poder comparar bien los precios de acuerdo a las características constructivas, de edad, estado de conservación, reconocer en qué situación está para afrontar el pago y si su propuesta de compra tiene sentido con asidero en la realidad del mercado y de sus propias finanzas, conocer los aspectos jurídicos sobre la correcta titularidad y formas legales de concretar la operación, si es que encuentra lo que quiere y quién se lo venda en el precio y manera que puede pagar. Si ambas partes se toman esa inversión monetaria, de tiempo y personal de hacer ese trabajo y obran los medios para concretar su coincidencia en una operación inmobiliaria en vez de encargar la venta a un Corredor Inmobiliario, y buscar avisos publicados por un Corredor Inmobiliario, entonces no tienen por qué solicitar la intervención de dicho profesional y naturalmente no le pagan honorarios. Honradez de las partes.
Justificación de Kiyosaki
(autor de “Padre Rico, Padre Pobre” y otros libros de negocios) de la comisión (honorarios):“La inteligencia profesional es la que usamos para dar soluciones a los problemas de otros, soluciones por las que la gente está dispuesta a pagar.”
Beneficios de operar con un Corredor Inmobiliario
(no es lo mismo que un vendedor a comisión):Beneficios para el dueño vendedor
Evaluar qué precio es acertado, cuál no cumple con los plazos en que se quiere vender, cuál es un desperdicio, qué financiación es más riesgosa o más segura.
Conocer objetivamente: más allá del valor afectivo, necesidades y presiones de la vida que nublan el juicio, desconocimiento de puntos a atender al comparar con otros inmuebles: corregir expectativas para plantear objetivos alcanzables. (Error común: pensar que querer vender caro y rápido es productivo, sólo pierde el tiempo de su vida y los esfuerzos aplicados).
Asesoramiento sobre dónde está parado de acuerdo a situación jurídica, estado, edad y funcionalidad de la propiedad, si conviene o no hacerle una mejora a la propiedad.
Evitar presiones propias del trato directo con los compradores
Cambiar gastos indefinidos para conseguir interesados, por gastos definidos que se pagan sólo si hay resultado (la venta), y se pagan de lo cobrado sin desembolsar ahorros.
Vender la propiedad de la manera que mejor responde a sus objetivos (aspiraciones y sueños)
Beneficios para el comprador
Comparar correctamente las distintas propiedades para una acertada elección, evitar engaños en el valor del inmueble.Evaluación de riesgos en los términos de financiación.
Tomar conciencia de si lo ofrecido o de lo que se dispone para pagar tiene asidero en la realidad: potencialidad de cumplir o no su objetivo (aspiraciones y sueños) y adecuación del plan de compra o inversiones sucesivas para llegar.
Evitar defectos que el comprador desconoce o no tiene la pericia de darse cuenta:
-Jurídicos, ejemplo patio o terraza compartidos con el vecino, sucesión sin hacer, dueño por boleto y fallecido el que se lo vendió por boleto, usufructo a nombre de alguien más
-De construcción, estado y funcionalidad, ejemplo zona se inunda, una habitación no tiene ventilación, humedad, problemas estructurales, antigüedad subyacente a un reciclado
Comprar la propiedad que mejor responde a sus objetivos (aspiraciones y sueños)
Justificación bíblica de la comisión (honorarios):
Corintios 9.4: tenemos derecho a comer y beber. 9.7: ¿Quién fue jamás soldado a sus propias expensas? ¿Quién planta viña y no come de su fruto? ¿O quién apacienta el rebaño y no toma la leche del rebaño? 9.8- lo dice también la ley. 9.9: /no pondrás bozal al buey que trilla./porque con esperanza debe arar el que ara, y el que trilla, con esperanza de recibir del fruto.
Evangelios:
El Corredor Inmobiliario encamina las operaciones de la manera correcta, buscando los medios técnicos, de uso, de recursos y legales, exponiendo a ambas partes la verdad sobre el inmueble y las posibilidades de compra, y arribando a operaciones concretadas de manera que ambas personas alcancen su aspiraciones y sueños.
Un intermediario llega a ser alguien muy clave en las cosas. En el nivel más grande que existe, el máximo intermediario (salvando obviamente la infinita distancia) es el hombre más importante que caminó la tierra, que se convirtió en camino, nos dio a conocer la verdad con el ejemplo y la palabra, y así nos enseñó y acompaña a alcanzar la Vida: El mismo Jesús, El Cristo, que nos trajo la reconciliación con Dios Padre haciéndose mediador para que lo alcanzáramos.
En una humilde semejanza, los Corredores Inmobiliarios como intermediarios entre comprador y vendedor, estudiamos formalmente y nos dedicamos a acercar las partes bajo juramento de honradez, honestidad y moralidad. Valiosa profesión si las hay, como para pagar gustosamente los honorarios.
Por último, una autoreferencia muy mundana de aquí y ahora, de uno mismo:
Si yo trabajo por un sueldo, ocupo una cierta cantidad de horas por mes aplicando mi trabajo a que alguien más (la empresa para la que trabajo o mi patrón o empleador) logre un objetivo (trámites, procesos, atención al público, contabilidad, trabajo físico, que necesita que esté completo en cierta cantidad en cierto período de tiempo, transportar, cotejar, etc. el trabajo que fuere). Si yo hago ese trabajo espero un reconocimiento económico y personal. Y si no me pagan ese reconocimiento económico yo ya he trabajado y no puedo volver el tiempo atrás y trabajar en otra cosa por la que sí me paguen, así que básicamente no puedo pagar ni el alquiler ni la ropa ni la comida y muero. Por eso es que el trabajo siempre se paga.
En el caso del corredor inmobiliario, el mismo trabaja para que el inmueble del vendedor sea conocido por los potenciales compradores, y trabaja para que los potenciales compradores puedan encontrar el inmueble que están buscando. También trabaja para que el valor sea correcto y razonable y para asegurar lo más posible que los objetivos del comprador y del vendedor sean cumplidos sin que luego se encuentren arrepintiéndose. Ocupa su tiempo en esto, pero además de esto invierte su propio dinero de sus ahorros para pagar todos los servicios necesarios que requieren su labor, porque no hay alguien que le da una oficina y un vehículo gratuitamente, ni es gratis la publicidad, ni el teléfono, ni la internet, ni nada.
Y no sabe si va a tener éxito en encontrar comprador con vendedor, y que así tenga su reconocimiento personal y económico, recuperando el dinero de sus ahorros que invirtió, y cobrando su trabajo que realizó, y no puede volver atrás y realizar el trabajo para otra cosa que sí le resulte en cobrar su dinero.
Y si tiene éxito y usted comprador encuentra el inmueble que satisface sus objetivos y usted vendedor encuentra al comprador que le paga lo que a usted también le cumple sus objetivos, entonces sí, ustedes ambos con agrado personal y reconocimiento, pagan gustosamente la comisión al corredor inmobiliario. Pero si no, básicamente no puede pagar ni el alquiler ni la ropa ni la comida y muere. Por eso es que la comisión siempre se paga. Es normal, es moral, es correcto, es necesario, ineludible para no atentar contra la vida de quien trabajó e invirtió para que cumplieras tus objetivos.
Ahora sí sabemos por qué está justificado y es honrado y necesario pagar la comisión inmobiliaria, no vale ninguna excusa, no justifica no pagarla ninguna manera que puedas encontrar de evitar al corredor inmobiliario.
Muchas gracias por tu honradez y honestidad y por valorar el esfuerzo del otro.
Ahora cumplamos tus objetivos.
Tenés objetivos que cumplir? Comprar? Vender? Progresar. Contame tu situación particular